25/06/2003 LANCIA
Una berlina cómoda, espaciosa, elegante y con una línea muy exclusiva que recuerda a los vehículos de los años cuarenta. Un coche exclusivo dirigido a quienes les gusta disfrutar de la suavidad de conducción y de la tecnología más avanzada.
Pruebas - PRUEBA/ Iván Solera
No sé qué tipo de reacción te causará a ti la estética de este vehículo, pero lo que está claro es que no te va a dejar impasible. A unos les encanta, a otros les horroriza y a otros pocos sólo les agrada. Pero todos coinciden en que se trata de un cochazo, un vehículo elegante y distinto a los demás.
Sus líneas redondeadas, su calandra vertical cromada, los hundimientos del capó... le dan un aire retro que se conjuga con componentes de última tecnología, como por ejemplo los pilotos traseros sin bombillas, con un conjunto de leds, más económicos y muchísimo más duraderos.
Interior de lujo
La habitabilidad es uno de los puntos fuertes del Thesis, no en vano cuenta con una longitud total de 4.888 mm y una batalla de 2.803 mm. Así cuenta con un maletero de 400 litros y cuatro plazas muy cómodas.
Resulta fácil encontrar la postura de conducción que deseemos, ya que cuenta con regulación eléctrica del volante en altura y profundidad y cinco ajustes eléctricos en los asientos delanteros. La tapicería es en cuero de serie y las plazas delanteras son térmicas. El único problema que encontramos es que la luna delantera es bastante corta, por lo que tanto el techo como el retrovisor nos quitan visibilidad y resulta molesto a la hora de mirar un semáforo o un cartel.
El salpicadero incorpora inserciones en madera, la consola central está presidida por la pantalla del navegador y el cuadro de instrumentos cuenta con dos curiosos relojes. De día tienen el fondo negro y los dígitos en blanco, pero al encender las luces el fondo se vuelve gris y los números –ahora negros- parecen quedar flotando.
Cabe destacar la climatización independiente para ambos lados del habitáculo o para las partes delantera y trasera separadas. Además, el Thesis cuenta con un curioso sistema de ventilación que se pone en marcha cuando detenemos el vehículo para mantener la temperatura interior de éste en las pequeñas paradas. Este sistema se alimenta de la energía recogida por las células fotovoltaicas situadas en el techo solar (en opción).
Seguro, seguro
Airbag de conductor y pasajero con sensor de ocupante, airbag de cabeza, lateral y lateral trasero… un auténtico colchón de aire al que hay que unir que las cinco plazas cuentan con cinturones de tres puntos con pretensores.
El Thesis cuenta con ABS en las cuatro ruedas con corrector de frenada EBD, sistema ESP y ASR para controlar la estabilidad y la tracción. Además incorpora un sistema de suspensión semiactivo denominado Skyhook con control electrónico y freno de mano eléctrico que se activa automáticamente al parar el motor del vehículo.
Vísteme despacio…
Cinco cilindros en línea, 2.400 cc, dos válvulas por cilindro, turbocompresor e inyección common rail, 150 CV a 4.000 rpm y un par máximo de 305 Nm a 1.800 rpm. Ésta es la carta de presentación de este JTD que es capaz de lanzar al Thesis con sus 1.790 kg de peso en vacío a 206 km/h, pero que se muestra algo perezoso en aceleraciones y recuperaciones prefiriendo la suavidad a las prestaciones, acelerando de 0 a 100 en 10,1 segundos, con unos consumos de 6,3/11,5 y 8,2 litros a los cien en carretera, urbano y combinado respectivamente y una autonomía media teórica de 915 km.
Suavidad frente a efectividad
Se supone que éste es un vehículo en el que su propietario pasará largo tiempo en las plazas traseras leyendo o trabajando, por eso en Lancia han decidido apostar por la suavidad en todo el conjunto. Si queremos un vehículo cómodo le daremos una entrega de potencia suave y continua, una climatización excelente, una insonorización intachable, unos cristales de 5 mm de grosor para aislar térmica y acústicamente y también le daremos un conjunto suspensión-amortiguación con un tarado suave.
En este caso Lancia utiliza el sistema Skyhook, un control electrónico con el que el coche parece estar suspendido en el cielo. Toda esta parafernalia que busca la comodidad va en contra de la efectividad en el comportamiento. Esa sensación de ir flotando que puede ser muy agradable para el pasajero no lo es tanto para el conductor, ya que se ve obligado a coger el volante con las dos manos y no desviar mucho la vista de la carretera. No da sensación de aplomo y seguridad, aunque una vez apoyado en curva el vehículo no se desvía de la trazada a no ser que vayamos excesivamente rápidos.
La conducción a practicar con este vehículo es tranquila, lo que no quiere decir lenta, ya que podemos mantener cruceros de 180 km/h perfectamente, pero sin reacciones bruscas. El motor se queda un poco escaso en recuperaciones, entrega la potencia de una forma muy lineal y en algunos adelantamientos se agradecería algo más de empuje. El cambio es preciso con unos recorridos algo largos, pero con unos desarrollos bien elegidos.
Thesis, un vehículo para el que le gusta sentirse cómodo al volante, disfrutar de la suavidad, los múltiples sistemas electrónicos con los que cuenta y ¿por qué no? de tener un coche diferente, exclusivo.
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